06 Contexto geográfico La fauna

Contexto geográfico: La fauna

Fig. 55: Ejemplares de cabra montés (capra pyrenaica hispanica) en los cortados del entorno del Estrecho de la Hoz.
 Rebaño de machos de cabra montes

Fig. 56: Zorro(vulpes vulpes) en el Ruidero.


Fig. 57: Buitre leonado (gyps fulvus) en el Ruideo.


 Fig. 58: Águila culebrera (circaetus gallicus) en la zona de los estrechos.


 Fig. 59: Culirroyo tizón (Phoenicurus ochruros) en jardín de la plaza de la Herreria


 Fig. 60: Mochuelos (Athene noctua) en Cañachica

Leer más »

07 Contexto geográfico Los paisajes

Contexto geográfico: Los paisajes

Figs. 61 y 62: El Estrecho. Las zonas abruptas y encajadas excavadas por el Alfambra al cortar la sierra de El Pobo son los que presentan un mayor índice de naturalidad.

El Estrecho,vista sur
El Estrecho,vista norte

Fig. 63: Paisaje ganadero del Hontanar, en una zona serrana y con evidencias de antiguos abancalamientos.
El Hontanar con su fuente

Fig. 64: Paisaje ganadero de prados de El Ruidero.

 El Ruidero

Fig. 65: Paisaje agrícola: las áreas de cultivos cerealistas como las del Sargal no pierden referencias a otros paisajes, como el de chopos cabeceros.

 El Sargal

Fig. 66: El paisaje de huerta adquiere en algunos sectores gran relevancia visual y se confunde con las choperas.

 Huertos cerrados de Aguilar

Fig. 67: Paisaje mixto: en El Sargal se combinan de forma plástica cultivos de secano, sus lindes y la chopera del río.

 El Sargal

Fig. 68: Paisaje mixto: secano, choperas y pastos.

 El Cuadrón

Fig. 69 Cerradas y bancales: este tipo de infraestructuras tradicionales también configuran los paisajes a escalas diversas.

Cerradas en El Calarizo
Leer más »

08 Contexto geográfico Los núcleos de población y el urbanismo aguilarano

Contexto geográfico: Los núcleos de población y el urbanismo aguilarano
Fig. 70: Término municipal y núcleos de población de Aguilar del Alfambra y términos vecinos. Cartografía elaborada a partir de la del Instituto Aragonés de Estadística.
 Termino municipal y nucleos de población en Aguilar
Fig. 71: Casco urbano de Aguilar. En verde zonas de eras, cerradas y arreñales. En color naranja, calles de urbanismo más denso o continuo. Hay que tener en cuenta que no se incluye coropleta de espacios abiertos ni a patios, corrales, determinadas cerradas o jardines privados, de forma que la densidad urbana es mucho más liviana de lo que aparenta. Igualmente, aunque no conste en el plano, las eras se extienden más hacia el Norte en el Barrio Alto. Por otra parte, se señala como trama densa la Plaza Mera dado que aunque hoy es un espacio abierto, se debe al derribo de la antigua Casa del Maestro, por lo que el aspecto original era más cerrado. También, otras antiguas eras y espacios abiertos han sido ocupados por edificaciones en los últimos veinte años. Plano elaborado en base a la cartografía del Ayuntamiento de Aguilar del Alfambra.
 Casco urbano de Aguilar,de verde zona de eras,cerradas y arreñales
Fig. 72: Impronta ganadera del urbanismo de Aguilar. De azul la fuente-abrevadero y el lavadero. De verde, el antiguo corral de la Dula asnal y mular. De naranja la plaza-ejido Baja. Mediante flechas rojas se refuerza el trazado de las calles Mayor, Sabuco y Pérez. Plano elaborado en base a la cartografía del Ayuntamiento de Aguilar del Alfambra.
 Impronta ganadera del urbanismo de Aguilar
Figs. 73 y 74: Vista parcial del casco urbano en las faldas del Cerrico y presidiendo los cultivos y pastos de la hoya de Aguilar. La organicidad del casco urbano da lugar a perspectivas urbanas de gran plasticidad.
 Casco urbano de Aguilar desde los prados del molino
 Casa Bayo y ayuntamiento al fondo

Figs. 75 y 76: La vivienda tradicional de Aguilar se construía con piedra, como es habitual en estas zonas serranas, mayoritariamente de mampostería empleándose puntualmente sillares. La piedra se unía con argamasa, los forjados se construían de madera y revoltón, los solados se hacían con tierra pisada, lajas de caliza o rejolas de arcilla, el tejado a un agua o dos, los vanos sin disposición regular y adintelados con cargadero y cerramientos de madera, fachada sin enlucir (aunque con los años el enlucimiento ha crecido considerablemente) excepto los vanos de añil, aleros de madera con escaso vuelo y muy raramente con canecillos decorados, y cubierta de teja árabe. En la fotografía 75 podemos ver una vivienda tradicional sin habitar que conserva intactas sus características: anexos, alturas, vanos, cerramientos, rafe, cubierta a un agua, materiales, etc. En la 76 vemos una vivienda parecida y perfectamente restaurada, en la que se aprecia una mayor envergadura al estar integrada en la vivienda las caballerizas, y tener una cambra de más altura. Además se aprecian los cargaderos, la forja y el solanar, hoy tapiado.

 Vivienda tradicional,Casa Villarroya en la calle Sabuco
 Vivienda tradicional restaurada,Casa Villarroya en el Barranco

Figs. 77, 78, 79, 80, 81, 82, 83 y 84: Cerramientos de madera tradicionales y la forja: ejemplo de cerramiento, tiradores, cerraduras y llamador. Los balcones de la vivienda tradicional habitualmente contaban con poco voladizo y se cerraban con barandillas de madera, aunque este material ha perdido peso frente a la forja, elemento de presencia muy excepcional en otro tipo de vanos, aunque sí más presente como motivo ornamental en puertas (tiradores, llamadores, etc.).








  Figs. 85, 86, 87 y 88: Elementos de ornato en una vivienda tradicional (Casa Ferrer): (fig. 85) hornacina con inscripción en relieve (ave maria purisima año 181?) y grafito (181?), y (fig. 86) azulejo coronado con un motivo popular. Elementos de prestigio: entrada a una vivienda modesta construida con mamposte y fundamentalmente, cosa excepcional en Aguilar, con ladrillo (fig. 87). Entrada formada por un arco con dovelas (fig. 88). La vivienda campesina tradicional, estrechamente vinculada a los trabajos del campo, aparece más bien desprovista de elementos de adorno o de prestigio, lo que refuerza su vocación altamente funcional, que se plasma en la mentada funcionalidad arquitectónica y simplicidad estética, aunque con resultados orgánicos y de gran plasticidad coadyuvados por la orografía del casco urbano y la calidez de los materiales.

 Casa Ferrer
 Casa Ferrer
 Entrada tradicional de ladrillo
 Entrada tradicional de arco
Fig. 89: Localización de los núcleos diseminados de Aguilar. Recuadrado de azul aparecen los molinos, y de rojo, la Masada Cerrado Galindo, que incluye la antigua vivienda de la Masada Muñoz y que lindaba con la desaparecida Masadica. Cartografia elaborada a partir de la del Sistema de Información Geográfica de Parcelas Agrícolas (SIGPAC) y de la del Sistema de Información de Territorial de Aragón (SITAR).
 Nucleos diseminados en el termino de Aguilar

Fig. 90: Masada Cerrado Galindo.


 Fig. 91: Molino Nuevo.

Leer más »

09 Cuando Aguilar no existía la Prehistoria y la Antigüedad

Cuando Aguilar no existía: la Prehistoria y la Antigüedad
Prehistoria: La Edad del Bronce

Fig. 92: El yacimiento más antiguo y significativo de Aguilar es de la Edad del Bronce, el de la Virgen de la Peña (ha. 1900-1400 a.C.), aunque nos ha llegado alterado debido a que en época medieval se erigió sobre el mismo el castillo y la ermita homónima. En la imagen se puede observar el muro del castillo y el edificio de la ermita medievales.
 Ermita Virgen de la Peña
Prehistoria: La Edad del Hierro y la cultura íbera
Fig. 93 y 94: Los restos del término del Hierro II de cultura íbera (desde los siglos vi-v a.C.) se localizan en Fuenduriente y en la Fortea (fig. 93). Significativamente, cercanos a ambos se encuentra la partida de Villar del Hierro, donde han aparecido escoriazas de fundición de hierro (al igual que en Fuenduriente, fig. 94), aunque este no sea un yacimiento catalogado.
 Fuenduriente visto desde La Muela
 Restos arqueologicos de Fuenduriente
Roma y la época visigoda
Roma
Fig. 95: En esta nueva fase histórica el entorno de Aguilar refleja una menor densidad de restos arqueológicos, lo que corrobora el interés secundario que tuvieron las altas sierras ibéricas para Roma. En el caso de Aguilar, este registro arqueológico simplemente desaparece, aunque no es descartable que simplemente lo desconozcamos. De las villas que explotarían el entorno, tal vez la próxima fuera la del Cabecico-Virgen del Campo de Camarillas.
Ermita de laVirgen del Campo en Camarillas
Leer más »

10 Cuando Aguilar no existía La etapa andalusí y el proceso de conquista cristiana

Cuando Aguilar no existía: La etapa andalusí y el proceso de conquista cristiana
Los siglos andalusíes, el hábitat andalusí y las referencias arqueológicas y documentales
Fig. 96: Las fuentes documentales musulmanas y cristianas consignan topónimos en los alrededores de Aguilar de raigambre árabe y toponimia romance de cronología andalusí: Galve, Monteagudo, Gúdar (Pedregoso), Jarque (Oriente) de la Val, Cuevas de Almudén (La Mina), Alfambra (La Roja), Aliaga (Valle Quebrado) y Abella, que identificamos con el Mas de la Abeja sito en el término municipal de Galve. A esta toponimia reflejada por las fuentes debe sumarse otra cuya raigambre árabe ha sido aducida por arabistas, como Ababuj y Allepuz. Este puede ser el caso de la partida aguilarana del Corral de Mahoma (en la fotografía).

 Puerta del corral de Mahoma
La localización del topónimo Abella
Figs. 97 y 98: El topónimo de La Abeja se haya distribuido en varias partidas en la confluencia de los términos de Galve y Aguilar, y lindando con el término de Camarillas: Mas de la Abeja (Galve), Cabezo de la Abeja (Galve) y Canto de la Red de la Abeja (Aguilar), siendo por otra parte éste un topónimo muy habitual en el sur de Aragón. En la imagen 97, ‘reparación cartográfica elaborada en base a la cartografía del Sistema de Información Geográfica de Parcelas Agrícolas (SIGPAC). En la imagen 98, fotografía de la hoya de la Abeja.
 Cartografia de la zona de la masada de Abeja
 Fotografia de la zona
Figs. 99, 100 y 101: Localidades de la donación de Alfonso I de Aragón a Lope Juan de Tarazona, de la donación de Sancho de Tarazona a los Hospitalarios y de la donación de Villarroya por Alfonso II de Aragón a los Hospitalarios. Preparación cartográfica elaborada en base a Emilio Gómez Fernández (www.wikipedia.org).
Las referencias a una Abella en el entorno de Albentosa no descarta que las existentes entre 1118 y 1190 se refieran a un mismo lugar ubicado en el Alto Alfambra, dado que la coherencia toponímica, cronológica y geográfica que se observa dicha la documentación es muy alta, mientras que la localización de Albentosa resulta muy chocante por su lejanía física y cronológica (la serie documental que le atañe es de casi un siglo más tarde). Respecto a la localización de Abella en el entorno de Castellote existe una coherencia toponímica, cronológica y geográfica equivalente a la que se da en el Alto Alfambra con la Abella referida entre 1118 y 1190, coherencias paralelas que nos hacen pensar que nos encontramos de nuevo ante dos Abellas distintas.


 
El componente humano andalusí, ¿cambio o continuidad?
Figs. 102 y 103: En la primera fotografía panorámica de la hoya del Más de la Abeja; al fondo se distingue la Muela Umbría de Aguilar. En la segunda, Mas de la Abeja, Galve.

Panoramica de la hoya de Abeja
 Más de Abeja,en Galve
El proceso de conquista cristiana
Fig. 104: Abella y las localidades mencionadas en el pacto entre Alfonso II de Aragón y Sancho de Navarra. Un indicio de que Abella debió ser conquistada en torno a 1163 nos lo proporciona el pacto alcanzado en 1168 entre estos dos reyes, quienes acordaron repartirse las tierras por conquistar en el actual sur de Aragón, “a excepción de aquella tierra que tuvieron los hombres del rey [Alfonso el Batallador] de Aragón en Gúdar y en el campo de Monteagudo, haciendo sobre ello diligente inquisición, y excepto Teruel con sus términos”. Al excluirse de la relación el topónimo de Abella, y al estar todos los citados al sur de los lugares incluidos en la donación de Sancho de Tarazona, cabe concluir que efectivamente estos ya habrían sido conquistados y que Abella ya formaba parte del reino de Aragón. Preparación cartográfica elaborada en base a la cartografía de Emilio Gómez Fernández en www.wikipedia.org.
Leer más »
(Inigo Fernández, I. A.; Paricio Hernando,J.L).. Con la tecnología de Blogger.